About: Human Notes.

Human Notes puede leerse desde dos lugares: las tripas y la mente. Uno siente lo que ocurre. El otro intenta entender por qué. Entre ambos es donde vive Human Notes.

From the guts

Human Notes va de esto: hay un cuerpo —el mío, que unos días arranca y otros no le sale de los huevos— mirando cómo el mundo se diseña midiendo todo menos lo humano.

Cómo lo profesional se come a la persona. Cómo llamamos inclusión a meter a alguien en un sistema que nunca fue pensado para él, libertad a elegir entre opciones que otros ya han decidido, y personalización a pedirte que te adaptes tú, una y otra vez.

Cómo queremos cuerpos diversos que funcionen todos igual, y humanos impredecibles dentro de sistemas perfectamente predecibles.

Cómo intentamos eliminar toda la fricción de la vida hasta que la vida misma empieza a parecernos un error. Cómo lo hacemos todo más rápido sin preguntarnos adónde coño vamos.

Cómo una solución puede resolver el problema y dejarte a ti peor que antes. Cómo medimos lo que entra, lo que sale, lo que convierte y lo que funciona —pero casi nunca lo que queda.

El Parkinson no es el tema. Es la calibración. Un cuerpo al que le sube el precio de todo cada mañana se entera antes que nadie de lo que cuestan las cosas de verdad. Esta hija de la grandisima puta me ha dado el mejor sitio del mundo desde el que mirar.

Alguien tiene que contarlo. Me ha tocado a mí. Mala suerte la vuestra.

En Human Notes no hay una línea editorial, hay un sistema nervioso. Hay pasión, dolor, alegrías, risas, temblor, rigidez, ironía, belleza, absurdo, diseño, coños, sexo, anécdotas, framework, sistemas, váter, Sonos, pajas, algoritmos, besos, tecnologías, abrazos, interfaces, objetos, fábulas, críticas, animales, bots, Apple, médicos, ingenieros, diseñadores, consultores, escuelas, inclusión, exclusión, identificación, despedidas, encuentros, escaneo de iris, hijos de puta, familia, amigos, discapacidad, aliens, preguntas, hipótesis, aseveraciones, Ikea, métricas, películas, música, transferencia, usuarios anticipados, observaciones, rehabilitación, cojones, más cojones, ambición, deseo, fracaso, sillas, Google, hospitales, escalas, recuerdos, amor…

Sin filtro. Sin orden. Sin anestesia.

Porque un sistema nervioso no elige lo que siente: lo transmite todo, el dolor y el placer por el mismo cable. Aquí igual. No se separa la teoría de la herida, ni la risa del temblor, ni el framework del coño. Todo junto, porque en un cuerpo va junto.

Léelo. Disfrútalo. Compártelo.

Human Notes tiene Notes sobre cuerpos, interfaces, tecnología, sistemas, diseño, amor, sexo, discapacidad, música, váteres, algoritmos, hospitales, memoria, métricas, llanto y unas cuantas cosas más…

No hay un orden concreto. Empieza por donde quieras.

Si algo te hace reír, llorar, pensar, discrepar, sentir o soltar un taco —mándaselo a alguien.

Para eso está.

Y un día, cuando menos os lo esperéis, os voy a soltar algo tan tierno que os vais a cabrear.

Os quiero!

From the mind

Toda interfaz cambia el coste de un verbo. Tengo Parkinson. Convivo con interfaces. Observo qué cambia.

Human Notes observa qué capacidad deja una interfaz en una persona. El verbo es cómo se mira. La capacidad es lo que está en juego. Lo demás —notes, ensayos, devoluciones— es lo que esa mirada publica.

Empezó con mi cuerpo. El Parkinson hizo visibles acciones que antes atravesaba sin pensar. Un cuerpo que fluctúa se convirtió en un sismógrafo. Desde ahí la observación se amplió a objetos, sistemas y servicios. La pregunta sigue siendo la misma: qué cambió en lo humano.

Una interfaz no es solo una pantalla ni un objeto. Es aquello que modifica las condiciones de un verbo. Una silla, unos auriculares, una app, un hospital, un trámite, una sala de espera. El producto puede no cambiar. Puede cambiar el cuerpo. Y cuando cambia el cuerpo, cambia el verbo que necesita. La capacidad no está en el objeto. Aparece —o no— en la relación.

Human Notes no empieza juzgando la interfaz. Empieza observando qué le ocurre a la persona que vive con ella. Ayer anduve sin pensar. Hoy he conseguido andar. Desde fuera, la misma acción. El precio, no.

Hay una confusión entre medir y comprender. Primero el cuerpo. Después el número. La afirmación, al final. No para diagnosticar. Para no perder lo que ocurrió.

En las notes de interfaz, lo observado vuelve a veces hacia quien diseñó, prescribe o controla esa condición. El cuerpo es la primera evidencia. No es una reseña. Es una devolución. Lo que una interfaz hizo con una vida, vuelve a la interfaz.

Human Notes no sustituye la investigación, el diagnóstico ni el conocimiento especializado. Observa lo que esos lenguajes pueden dejar sin nombre: el pequeño cambio en lo que una persona todavía puede hacer.

A veces lo más importante que cambia una interfaz no es lo que hace. Es lo que queda cuando desaparece.

Human Notes hace visibles los verbos. Después pregunta qué cuestan.